8- 9 años. 45 minutos de clase
Recuerdo cuando mis sobrinas de Austria eran pequeñas y no podía hablar con ellas porque solo hablaban alemán.
Todo cambió cuando empezaron con las clases de Margarita y más adelante con el curso de escritura. Cada pequeño esfuerzo que hacian por hablar y más tarde para escribir cada día mejor, me llegaba al corazón y al ver tanto esfuerzo por parte de mis sobrinitas, yo empecé a estudiar alemán.
Lilian Haberl
Puedo viajar, ser inventora, la escritura no tiene límites.